sábado, 9 de mayo de 2015
A propósito de la recomendación gobierno abierto de la OCDE
A propósito, esta sería una de las diversas formas (no
lineales, ni de descripción y seguimiento literal) de analizar el asunto de Gobierno Abiertol propuesto y recomendado por la OCDE. Va
pues:
El plan del análisis se desprende de la siguiente proposición conjetural:
No
obstante que la Ocde ha impulsado la iniciativa sobre Gobierno Abierto y
Transparente, la recepción y los esfuerzos de los distintos países, han sido
dispares y diferenciados. En el caso particular de Colombia, las políticas e
iniciativas al respecto, involucran un amplio
marco jurídico, destacando en particular la Ley de Transparencia y
Acceso a la Información Pública, y el Estatuto Anticorrupción. Sin embargo,
dados los dispares niveles de gestión institucional, sobre todo a nivel local, y el grueso número de
instituciones implicadas a todos los niveles del gobierno, en el proceso de la formulación, puesta en
marcha y evaluación de políticas de gobierno abierto, los logros más
importantes en el ámbito de estas políticas —incluidos el Observatorio
Anticorrupción y de Integridad, el Portal de Transparencia Económica y el
Sistema Nacional de Evaluación de Gestión y Resultados SINERGIA—, adelantados
según los estándares de la OCDE, dejan mucho que desear; y la evidencia hoy es
que son más los retos que los avances.
A partir de allí se lleva a cabo el desarrollo del análisis:
I. Introducción (Propósito general y
específico(objetivos) justificación, marco conceptual, etc)
Primera Parte
A.
Fundamentación contextual de la Iniciativa y la
recepción y esfuerzos contrastados y diferenciados, por parte de los distintos
países.
B. El caso particular de Colombia a nivel de la
implementación de políticas públicas al respecto.
Segunda Parte
C. Análisis de las condiciones particulares del proceso
de implementación de la propuesta en Colombia.
D.
Análisis conclusivo de evidencias y resultados.
¿Por qué la obsesión de Santos con la OCDE?
¿Por qué la obsesión de Santos con la Ocde?
por JUAN MANUEL LÓPEZ CABALLERO
Ahora que recibimos ‘sugerencias’ de la Ocde sobre las medidas y las políticas que debe seguir Colombia para ingresar a ese club, es bueno tener alguna visión o información acerca de ella.
Comencemos por aclarar que en nada nos perjudicaría pertenecer a esta o a cualquiera de las organizaciones internacionales que se presentan como favorecedoras del desarrollo económico y la cooperación, como el nombre de esta lo indica: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Lo que sí conviene es entender bien de qué se trata esta organización y el porqué de la cuasi obsesión del presidente Santos, no solo porque entremos a ella sino por vendérnosla como un gran logro.
Su antecedente u origen remoto fue en 1948 para la coordinación de las ayudas del Plan Marshall a la Europa destruida. Se llamó Organización para la Cooperación Económica Europea y fue promovida por Estados Unidos y Canadá.
En 1961 se transformó en la actual Ocde, conformada inicialmente por estos dos países más los europeos, y completada desde 1989 básicamente con unos miembros de la recién caída Cortina de Hierro. Aparte de estos, solo cuatro nuevos miembros han ingresado desde entonces (México, Chile, Israel y Corea del Sur).
Se puede ver como un club muy exclusivo o como uno que no llama tanto la atención. ¿Por qué el presidente Santos lo convirtió en una meta de su gobierno?
Pensaría uno que un país que tiene el grado más alto de desinstitucionalidad; donde los órganos del poder público son aquellos de los cuales más desconfía la ciudadanía; donde es consenso que la Rama de la Administración de Justicia no funciona, y que está en mora de las reformas sociales más fundamentales –educación, salud, pensiones–; cuya productividad por trabajador no alcanza a la mitad del promedio de esos países; que tiene los índices de desigualdad, de desempleo, de informalidad más altos del continente; la infraestructura vial más atrasada de Latinoamérica; el único país que aún no ha logrado homologar la Normatividad Internacional de Información Financiera (NIIF); el único que aún tiene un conflicto armado interno; la tasa de homicidios, de secuestros, y hasta de robo de celulares que acosan a la ciudadanía; en fin, que está de toda evidencia lejos de lograr el nivel de orden y armonía para siquiera hablar de un país que funciona, pensaría uno, repito, que es absurdo que tenga como preocupación el ser reconocido como el par de lo que caracteriza a los miembros de ese club.
Solo en algunos objetivos del actual Gobierno coincide: según la presentación hecha en 2008 en Portafolio “En materia económica, se requiere liberalizar los servicios financieros, hacer más dinámico, simple y transparente el sistema tributario, fortalecer los marcos de inversión extranjera, desarrollar políticas de buen gobierno corporativo, fortalecer los mecanismos de supervisión y control, implementar un buen marco legal de competencia, mejorar los sistemas de contratación estatal y los estándares de transparencia en la gestión pública.”
El Dr. Juan Manuel Santos la presenta como un reconocimiento al nivel de desarrollo de un país, y en efecto solo países que consideran el desarrollo económico como razón de ser del Estado son invitados a ser sus miembros. Vale recordar que un país no aplica a esta membresía, solo puede ser invitado por su Consejo Directivo.
Ningún país que tenga el menor asomo de izquierdismo en el sentido de no aceptar las prioridades económicas por encima de las sociales o de profesar poca reverencia a las leyes del mercado es candidato siquiera potencial; aquellas naciones que defiendan la función interventora y planificadora del Estado son descartadas como calificadas para ingresar, al igual que aquellas en las cuales las condiciones de los habitantes tienen más relevancia que las finanzas del Estado. De modelos de desarrollo nada se contempla y es visto como un premio a quienes abandonan las veleidades diferentes a los patrones políticos, culturales y sociales del capitalismo.
Ante estas consideraciones se comprende el interés de Santos: por un lado es un logro alinear al país con su posición personal; por otro es casi un reconocimiento o premio que le otorgan dentro de los valores que él a su turno valora; y además conseguiría una nueva legitimidad para seguir adelantando y defendiendo los modelos y principios económicos y políticos en los cuales cree.
Lo que no es tan claro es en qué se beneficia Colombia con ello; ¿hasta dónde tiene ese ingreso más importancia que la atención a los problemas a los cuales esa organización da menos relevancia?; o, en una manera global, ¿hasta dónde la identificación personal del presidente Santos y la valoración que de esa entidad hace debe volverse una meta para que el país mismo la vea así?
En otras palabras: ¿es suficiente la admiración que el Dr. Santos profesa por esa organización para que busquemos a cualquier costo volvernos parte y en consecuencia alinearnos con ella? ¿Sí debe ser visto como un propósito prioritario entrar en un club que es indiferente al listado de deficiencias que tenemos como país?.
ACERCA DE ¿QUÉ ES ARGUMENTAR? Y SOBRE LA NECESIDAD DE LLENARSE DE RAZONES Y SABER ARGUMENTAR
ACERCA DE ¿QUÉ ES ARGUMENTAR? Y SOBRE LA NECESIDAD DE LLENARSE DE RAZONES Y SABER ARGUMENTAR
Al respecto dice Vidal: "La argumentación es un factor determinante en la investigación formativa, como estrategIa para promover el diálogo y el debate. Argumentar es defender con razones una tesis, una posición. El juicio argumentado y la conjetura, constituyen el eje del diálogo y del debate en la búsqueda de acuerdos. La argumentación es un tipo de discurso expositivo que tiene como finalidad defender con razones o argumentos una tesis, es decir, una idea que se quiere probar; o sustentar una hipótesis. Es también el arte de organizar juicios para persuadir o disuadir a un auditorio o a un lector. Argumentar bien, significa expresar con claridad, coherencia, precisión y pertinencia las ideas, para que los demás comprendan y acepten nuestras tesis. Las afirmaciones que se hacen como parte de la argumentación, usualmente tienen que estar debidamente sustentadas o soportadas en un sólido aparato crítico (LAS CITAS), en el que se evidencian de manera clara y precisa las fuentes del argumento. El sustento de las afirmaciones depende de lo que se quiera argumentar; y de la forma explícita como se pretende fundar la validez de nuestros argumentos (razones relevantes)"
VIDAL, Roberto acotaciones a un texto basado en LOPEZ MEDINA, Diego (2009) Las fuentes del argumento, Legis Editores, Bogotá
VIOLENCIA, CONFLICTOS, DERECHOS Y SOCIEDAD
VIOLENCIA, CONFLICTOS, DERECHOS Y SOCIEDAD
ES NECESARIO HOY REFLEXIONAR ACERCA DE LO QUE TIENE QUE VER CON LA VIOLENCIA EN TODAS SUS MANIFESTACIONES: FÍSICA, VERBAL, ,PSICOLÓGICA,, SOCIAL, INTRAFAMILIAR Y SIMBÓLICA, SOCIAL E INDIVIDUALMENTE CONSIDERADA.
IGUALMENTE REFLEXIONAR EN LO QUE TIENE QUE VER CON LOS DERECHOS (POR EJEMPLO A LA INSUMISIÓN, A LA LIBRE DETERMINACIÓN O CON EL DERECHO A LA DIFERENCIA;) Y ES NECESARIO REFLEXIONAR TAMBIÉN EN LO QUE LA VIOLENCIA, LOS CONFLICTOS Y LOS DERECHOS TIENEN QUE VER CON LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA, LA NUESTRA, LA QUE NOS TOCA VIVIR EN EL DÍA A DÍA (LO QUE SE SIENTE, LO QUE SE QUIERE Y DESEA, LO QUE SE SUEÑA, A LO QUE SE ASPIRA, LO QUE NO SE DESEA NI SE QUIERE PERO SE TIENE QUE SOPORTAR POR MIEDO, POR LA VIOLENCIA, EL RECHAZO Y LA VERGÜENZA) AUN A COSTA DE LA PROPIA DIGNIDAD.
SE DEBE ENTONCES ASUMIR EL RIESGO QUE COMPORTA ABOCAR ESTOS TEMAS, PORQUE SE CONSIDERA QUE HAY QUE DESFATALIZARLOS, DESNATURALIZARLOS, DESMITIFICARLOS; Y QUE LA DEMOCRACIA, EN SU SENTIDO INTEGRAL, SE CONSTRUYE NO SOLO DESDE LA POLÍTICA, SINO TAMBIÉN DESDE LA COTIDIANIDAD.
IGUALMENTE REFLEXIONAR EN LO QUE TIENE QUE VER CON LOS DERECHOS (POR EJEMPLO A LA INSUMISIÓN, A LA LIBRE DETERMINACIÓN O CON EL DERECHO A LA DIFERENCIA;) Y ES NECESARIO REFLEXIONAR TAMBIÉN EN LO QUE LA VIOLENCIA, LOS CONFLICTOS Y LOS DERECHOS TIENEN QUE VER CON LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA, LA NUESTRA, LA QUE NOS TOCA VIVIR EN EL DÍA A DÍA (LO QUE SE SIENTE, LO QUE SE QUIERE Y DESEA, LO QUE SE SUEÑA, A LO QUE SE ASPIRA, LO QUE NO SE DESEA NI SE QUIERE PERO SE TIENE QUE SOPORTAR POR MIEDO, POR LA VIOLENCIA, EL RECHAZO Y LA VERGÜENZA) AUN A COSTA DE LA PROPIA DIGNIDAD.
SE DEBE ENTONCES ASUMIR EL RIESGO QUE COMPORTA ABOCAR ESTOS TEMAS, PORQUE SE CONSIDERA QUE HAY QUE DESFATALIZARLOS, DESNATURALIZARLOS, DESMITIFICARLOS; Y QUE LA DEMOCRACIA, EN SU SENTIDO INTEGRAL, SE CONSTRUYE NO SOLO DESDE LA POLÍTICA, SINO TAMBIÉN DESDE LA COTIDIANIDAD.
SE TIENE LA CONVICCIÓN DE QUE SIN LA DEBIDA AUTOREFLEXIBIDAD SOBRE NUESTRAS PROPIAS VIDAS Y EL RESPECTIVO SOCIOANÁLISIS SOBRE LA SOCIEDAD EN LA CUAL VIVIMOS Y LA FAMILIA Y LAS RELACIONES DE LAS CUALES HACEMOS PARTE, PROCESOS ESTOS QUE NOS PERMITAN SACAR A LA LUZ LA VERDAD SOBRE LA VIOLENCIA Y LOS TRAUMATISMOS ATÁVICOS QUE OCASIONA, NUNCA TENDRÁ POSIBILIDADES REALES LA DEMOCRACIA EN EL ESCENARIO ÍNTIMO, FAMILIAR, CÍVICO Y CIUDADANO, POLÍTICO, RELIGIOSO O ETNICO DE NUESTRO PAÍS Y DE LATINOAMÉRICA ENTERA.
NO ES, POR SUPUESTO, CON HOMBRES MACHOS, VIOLENTOS, GUERREROS, DOMINADORES Y AMOS DEL SABER, NI CON MUJERES Y MADRES INTIMIDADAS Y LLENAS DE MIEDOS Y SENTIMIENTOS DE INFERIORIDAD Y SUMISIÓN, ABNEGADAS Y SIN CONSISTENCIA SUBJETIVA EN CUANTO "SER EN EL MUNDO", NI CON MUJERES CON PRESENCIA TODAVÍA TAN ESCASA Y POCO RELEVANTE EN LOS MARCOS INSTITUCIONALES Y ORGANIZACIONALES DE UNA SOCIEDAD Y UNA CULTURA ANDROCÉNTRICA, COMO LA NUESTRA, QUE PODREMOS CAMBIAR LAS COSAS A NIVEL LOCAL.
NO ES, POR SUPUESTO, CON HOMBRES MACHOS, VIOLENTOS, GUERREROS, DOMINADORES Y AMOS DEL SABER, NI CON MUJERES Y MADRES INTIMIDADAS Y LLENAS DE MIEDOS Y SENTIMIENTOS DE INFERIORIDAD Y SUMISIÓN, ABNEGADAS Y SIN CONSISTENCIA SUBJETIVA EN CUANTO "SER EN EL MUNDO", NI CON MUJERES CON PRESENCIA TODAVÍA TAN ESCASA Y POCO RELEVANTE EN LOS MARCOS INSTITUCIONALES Y ORGANIZACIONALES DE UNA SOCIEDAD Y UNA CULTURA ANDROCÉNTRICA, COMO LA NUESTRA, QUE PODREMOS CAMBIAR LAS COSAS A NIVEL LOCAL.
La dominación masculina como eternización de lo arbitrario
La dominación masculina como eternización de lo arbitrario
"El orden de las cosas no es un orden natural contra el que nada puede hacerse, sino que es una construcción de orden mental, simbólica, una visión del mundo con la que el hombre satisface su sed de dominio. tristemente ha sido históricamente, y es hoy, una visión que las propias mujeres, sus victimas, han asumido aceptando de manera inconsciente su inferioridad aunque eso las conduzca a la infelicidad. En efecto, a pesar de todas las luchas feministas y de género, las estructuras simbólicas de ese inconsciente androcéntrico sobreviven en los hombres y las mujeres de hoy, y se traducen en múltiples paradojas que las relaciones entre los géneros alimentan. El asunto invita a reconsiderar y a reflexionar junto a la unidad doméstica de las parejas, los derechos y el impacto simbólico y la responsabilidad en la dominación de aquellas instancias superiores - la iglesia, la escuela, la familia - en las relaciones y acciones de mujeres y hombres, a todo nivel. En definitiva, aparece a menudo en nuestro entorno el poder hipnótico de la dominación mediado por esas instituciones, que hace ver las condiciones de existencia más intolerables como aceptables, por no decir naturales y que por tanto se deben soportar con resignación. Se ve así en la dominación masculina, y en la manera como se ha impuesto y soportado, el mejor ejemplo de aquella sumisión paradójica, consecuencia de lo que he llamado violencia simbólica: violencia amortiguada, insensible, e invisible para sus propias victimas las mujeres; y que se ejerce esencialmente a través de los caminos puramente simbólicos de la comunicación y del conocimiento o, más exactamente, del desconocimiento, del reconocimiento o, en último término, del sentimiento" Pierre Bourdieu en La Dominación Masculina; Anagrama, colección Argumentos.
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